Esclerosis lateral amiotrófica: síntomas y rehabilitación
¿Qué es la esclerosis lateral amiotrófica?
La esclerosis lateral amiotrófica es una enfermedad que se caracteriza por una degeneración provesiva de las neuronas motoras superiores, tronco del encéfalo y médula espinal. Esta enfermedad es conocida comúnmente como ELA.
La ELA se origina cuando las motoneuronas, situadas en el cerebro y en la médula espinal, disminuyen su funcionamiento y mueren. Esta disfuncionalidad provoca una parálisis muscular progresiva, por lo que también una pérdida de reflejos musculares. Además, también afecta a la autonomía motora, la comunicación oral, la deglución o la respiración.
Síntomas de la ELA
Los síntomas de la ELA varían en función de la persona y de las células nerviosas afectadas. El síntoma más común, y que se extiende de forma generalizada en estos pacientes, es la debilidad muscular.
Esta debilidad o pérdida de fuerza muscular empeora con el tiempo hasta el punto de impedir la realización de tareas cotidianas, como subir escaleras o levantarse de una silla. Sin embargo, la ELA no afecta a los sentidos, al intelecto o los músculos de los ojos.
Existen una serie de síntomas que pueden indicar alerta:
- Debilidad al caminar o torpeza en las piernas, pies y tobillos.
- Calambres musculares o espasmos en brazos, hombros y lengua.
- Tropezones y caídas.
- Dificultad para tragar o para hablar.
- Caída de la cabeza debido a la debilidad de los músculos del cuello.
- Dificultad para respirar.
- Cambios en la voz, ronquera.
Otros síntomas menos comunes de la esclerosis lateral amiotrófica:
- Depresión.
- Cambios en la actitud y comportamiento (inestabilidad emocional).
- Pérdida de peso.
Rehabilitación de la ELA en ACD Rehabilitación
La rehabilitación de la ELA consiste en un acompañamiento constante que se deberá ir adaptando en intensidad y metodología a la evolución del paciente.
En primeras fases de la enfermedad, el trabajo de rehabilitación de la ELA se centrará en mantener la movilidad activa de los segmentos corporales afectados.
En fases más avanzadas es crucial la intervención del logopeda para el tratamiento de la voz, la respiración y la deglución, además de la movilización por parte de un fisioterapeuta especializado.
