Artrosis de cadera

¿Qué es la artrosis de cadera?

La artrosis de cadera es un deterioro paulatino del cartílago que tapiza la articulación de la cabeza del fémur y la pelvis. Es menos frecuente que la artrosis de manos y rodillas.

Sus causas son desconocidas, pero sí se sabe que es multifactorial, influyendo factores genéticos y ambientales como la edad, sexo masculino, raza blanca, obesidad, lesiones previas en dicha articulación, deficiencia muscular y las actividades o trabajo desarrollado. Puede clasificarse en dos categorías:
Primaria: de etiología desconocida y de afectación localizada o generalizada, hormonales (menopausia)
Secundaria: se da por circunstancias específicas que pueden provocar la patología o ser un factor de riesgo como trauma, desarrollo o congénitas con mal alineación, condrocalcinosis, desórdenes óseos y articulares, enfermedades endocrinológicas o congelación.

Síntomas de la artrosis de cadera

Los síntomas que presenta, como en otras artrosis, son dolor tras estar mucho tiempo de pie, caminando por terrenos irregulares, subir o bajar escaleras o levantarse de una silla con localización en la zona de la ingle, pudiendo bajar por cara anterior de muslo hasta rodilla.

Dicho dolor aumenta de forma progresiva hasta acompañarse de limitación articular como ser incapaz de cruzar las piernas, calzarse, rigidez tras un periodo de reposo no superior a 30 minutos, crepitación o la inestabilidad ocasional articular.

Para su diagnóstico, el reumatólogo es el médico con mayor experiencia para establecer el mismo y diferenciarla de las otras enfermedades articulares, así como para instaurar el tratamiento óptimo según el grado de enfermedad. El diagnóstico se basará en una historia clínica y exploración adecuadas, incluyendo la sintomatología anteriormente comentada.

Actualmente, la artrosis no tiene un tratamiento curativo, sino que el objetivo que se plantea es mejorar el dolor, retrasar la evolución y mejorar la calidad de vida, existiendo para ello varias alternativas: medidas físicas, farmacológicas y, en último lugar, la cirugía.