Freezing en el Parkinson

El freezing en el Parkinson es una alteración de la marcha que puede hacer que la persona sienta, durante unos segundos, que sus pies se quedan “pegados al suelo” y no consigue avanzar aunque tenga intención de hacerlo. Estos episodios pueden aparecer al iniciar la marcha, al girar o al atravesar espacios estrechos y aumentar el riesgo de caídas. La rehabilitación puede ayudar a desarrollar estrategias para mejorar la movilidad y afrontar estas situaciones con mayor seguridad.

¿Qué es el freezing en el Parkinson?

El término freezing of gait o congelación de la marcha describe una dificultad breve y repentina para iniciar o continuar caminando.

Durante un episodio, la persona sabe que quiere avanzar, pero tiene dificultades para realizar los pasos. En algunos casos pueden aparecer pequeños movimientos rápidos de los pies sin conseguir progresar.

Los episodios suelen durar pocos segundos, aunque su frecuencia e intensidad pueden variar considerablemente de una persona a otra.

¿Cuándo suele aparecer el freezing?

El freezing puede producirse en diferentes situaciones. Algunas de las más habituales son:

  • Al comenzar a caminar.

  • Al realizar un giro o cambiar de dirección.

  • Al atravesar una puerta.

  • Al caminar por espacios estrechos.

  • Al acercarse a un obstáculo.

  • Al llegar al destino y detenerse.

  • En situaciones que requieren realizar varias tareas al mismo tiempo.

También puede verse influido por factores como el estrés, las prisas o determinados momentos relacionados con la respuesta a la medicación.

¿Por qué se produce la congelación de la marcha?

El Parkinson afecta a los circuitos cerebrales implicados en la planificación, iniciación y control automático del movimiento.

Caminar es una actividad que normalmente realizamos de forma prácticamente automática. En las personas con Parkinson, ese automatismo puede verse alterado, especialmente cuando es necesario iniciar un movimiento, modificar el patrón de marcha o adaptarse rápidamente al entorno.

El freezing es un fenómeno complejo y no se presenta de la misma manera en todas las personas con Parkinson.

¿Qué consecuencias puede tener?

Además de dificultar los desplazamientos, los episodios de freezing pueden afectar a la autonomía de la persona.

Uno de los principales problemas es el riesgo de caídas, especialmente cuando el cuerpo continúa desplazándose hacia delante mientras los pies tienen dificultades para avanzar.

También puede aparecer inseguridad o miedo a caminar en determinados lugares, haciendo que la persona reduzca progresivamente su actividad.

Por ello, es importante valorar no solo el freezing, sino también el equilibrio, la marcha, la fuerza, la capacidad para realizar giros y las situaciones concretas en las que aparecen los bloqueos.

¿Cómo puede ayudar la rehabilitación?

La rehabilitación neurológica puede ayudar a mejorar la marcha y a manejar los episodios de freezing mediante estrategias adaptadas a cada persona. Se pueden trabajar señales visuales o auditivas, cambios de dirección, longitud del paso, equilibrio y situaciones cotidianas en las que suelen aparecer los bloqueos.

El objetivo es proporcionar al paciente recursos que le permitan desplazarse con mayor seguridad, reducir el riesgo de caídas y mantener su autonomía.

Preguntas frecuentes

¿Todas las personas con Parkinson tienen freezing?

No. Aunque es una alteración frecuente en el Parkinson, no todas las personas la presentan y su aparición puede variar a lo largo de la evolución de la enfermedad.

¿El freezing puede aparecer aunque la persona tenga fuerza en las piernas?

Sí. El freezing no se explica simplemente por una falta de fuerza muscular. Está relacionado con alteraciones en el control y la organización del movimiento, por lo que una persona puede conservar fuerza y, aun así, experimentar bloqueos al caminar.

¿Qué debo hacer si los episodios de freezing aparecen con más frecuencia?

Si aumenta la frecuencia o intensidad de los episodios, aparecen caídas o se producen cambios relacionados con los horarios de la medicación, es recomendable comunicarlo al equipo sanitario. Puede ser necesario revisar tanto el tratamiento médico como las estrategias de rehabilitación.